Felipe Caicedo, a punto de salir del Espanyol a los tres años exactos de su fichaje

Con una camiseta estampada difícil de olvidar bajaba del coche Felipe Caicedo, hace ahora tres años, para incorporarse por primera vez al Espanyol. Eran las 13:30 de un jueves 17 de julio, y los que serían sus nuevos compañeros le esperaban en el hotel de concentración de Garòs, donde aquellos días se llevaba a cabo la primera estadía de la pretemporada.

“Estoy muy contento y con mucha ilusión”, fueron sus primeras palabras en la puerta del hotel, que adornó con otra afirmación: “Todo va bien. Ya quiero entrenar, empezar a moverme cuanto antes”. El delantero venía de disputar la Copa del Mundo de Brasil con Ecuador, que le dejó renqueante, y por eso no debutó en el primer encuentro de los pericos, ante la selección de la Val d’Aran, sino que lo haría ya nueve días más tarde en Marruecos, al disputar 45 minutos frente al Raja de Casablanca (1-1).

Entretanto, el 22 de julio, vivió su día grande, con la presentación en Cornellà-El Prat, en la que se propuso superar los 13 goles que había anotado años antes en el Levante, y a donde le acompañó el cónsul de Ecuador en Barcelona, Richard Olivo. Bueno, él y medio millar de compatriotas que se acercaron hasta la grada del estadio blanquiazul para saludarlo y pedirle autógrafos.

Caicedo no rompió su récord anotador, pero se quedó en la misma orilla: esa temporada marcó nueve goles en la Liga y tres en la Copa, que contribuyeron a llegar a las semifinales. Fueron sus mejores registros como perico, en una relación fervorosa que en tres años se ha ido enfriando. Hasta ahora, en que está cerca de salir.

Fuente:  Diario AS