Murió Magín Díaz, poco después de ganar un Grammy Latino

Poco más de una semana después de haber ganado un Grammy Latino en la categoría Mejor Diseño de Empaque por su producción El Orisha de la Rosa, el juglar Magín Díaz, oriundo de Gamero (Mahates, Bolívar), murió a los 95 años. El deceso se dio este miércoles pasadas la medianoche en Las Vegas (Nevada, Estados Unidos), donde estaba hospitalizado por problemas en el corazón, luego de recibir el importante galardón y de que se conociera que había sido nominado también para los Grammy Anglo.

Este martes se supo que había tenido una leve mejoría, que había conseguido hablar y se dijo que podría ser trasladado a Colombia, pero su fallecimiento se dio a las pocas horas. A pesar de la tristeza que causó la música del artista, que este año también recibió un reconocimiento por el Ministerio de Cultura a su vida y obra en el Teatro Colón, su familia, que lo acompañó en estos últimos días de vida pidió a los fanáticos del artista, a sus amigos y a las demás personas que no lamentaran la muerte.

“Los invitamos a no sufrir por Magín, él hizo lo que quiso en toda su vida, hasta Las Vegas llegó, cantó, bailó y luchó hasta el final (…) El Orisha vivió una vida plena, larga y creativa. Logró realizar los sueños de inmortalizarse a través de su música, de trascender en la historia, de reivindicar el legado de sus ancestros y lograr recibir el reconocimiento de su país, del mundo artístico y de la industria musical. Por casi un siglo, con la potencia de su voz y su virtud creadora, logró influenciar para siempre el acervo cultural musical colombiano”, dice el sentido comunicado publicado por los familiares de Díaz.

A pesar de que la familia de Díaz insistió en que dejaran volverlo a su natal Gamero y de que el avión-ambulancia que lo transportaría de nuevo a Colombia ya estaba disponible, del hospital no le dieron permiso para salir por su frágil estado de salud. El cantor, inmortalizado en canciones como Rosa, estuvo acompañado hasta el final por sus seres queridos. “En completa paz, agarrado de una mano por su hijo Domingo, de la otra por Daniel y de los pies por Sebastián, con una fila de cinco mujeres enfermeras detrás de la escena, lanzó su último aliento”.

Pero este no es el fin para Díaz. Su cuerpo volverá a Gamero, donde será el funeral y el velorio, que durará nueve días, y al que Domingo Díaz, el hijo del artista, “convida a quien los desee acompañar”. Su recuerdo, además, quedará inmortalizado en su música, exponente de toda la tradición artística del Caribe.

Fuente: El Espectador