República Checa celebra la primera vuelta de las presidenciales

Los checos votaban este viernes en unas elecciones que se extenderán hasta el sábado para elegir entre su presidente saliente, Milos Zeman, prorruso, prochino y antimusulmán, ligeramente favorito, y sus rivales proeuropeos, más liberales.

En este país de 10,6 millones de habitantes unos 15.000 centros de votación abrieron a las 13H00 GMT para cerrar hacia las 21H00 GMT. El sábado continuará el sufragio entre las 07H00 y 13H00 GMT.

Los primeros resultados de esta primera vuelta electoral se conocerán unas horas después del cierre de las oficinas de voto.

Estas elecciones podrían ser complicadas para el veterano izquierdista de 73 años, que aspira a un segundo quinquenio en la presidencia. Entre los ocho candidatos, su principal rival es el exjefe de la Academia de Ciencias, Jiri Drahos.

“Claro que estoy nervioso”, admitió Zeman, en una entrevista publicada el jueves en la portada del diario checo Dnes.

Según un sondeo realizado a primeros de enero, Drahos, de 68 años, podría ganar en la segunda vuelta, prevista para los días 26 y 27 de enero, con el 48,5% de los votos, frente al 44% obtenido por Zeman.

– ‘Carácter nacional’ –

“Debo contar con que mi postura será complicada en la segunda vuelta”, declaró Zeman, que se quejó del “carácter nacional checo”, que hace que “quienes pierden se unen para bajar del podio a quien los adelanta demasiado”.

El presidente saliente, que se negó a participar en los debates electorales, goza del apoyo de las zonas rurales y de los obreros.

En un país donde gran parte de la población se opone a la inmigración, su discurso sobre la crisis migratoria seduce a muchos cuando la califica de “invasión organizada” y afirma que los musulmanes son “imposibles de integrar”.

El centrista liberal Drahos es, por su parte, el candidato favorito de los intelectuales y de los habitantes de las grandes ciudades. De ideas proeuropeas, considera que Praga debe “desempeñar un papel más activo en la UE”.

En un debate televisado el jueves por la noche, atacó a Zeman sobre su política interior.

Un jefe de Estado debería “aportar más cultura en la escena política”, dijo, aludiendo a los modales bruscos del presidente saliente.

Apoyo al primer ministro

Las elecciones presidenciales coinciden con la espinosa formación de un nuevo gobierno tras las legislativas de octubre de 2017.

A mediados de diciembre, Zeman nombró un ejecutivo minoritario dirigido por el multimillonario populista Andrej Babis que, con toda probabilidad, no obtendrá la confianza del Parlamento.

Babis, cuyo movimiento centrista ANO posee 78 de los 200 escaños en la Cámara Baja, expresó el jueves su apoyo a Zeman.

La Constitución checa permite al presidente hacer un segundo intento de designación del jefe de gobierno y Zeman, cuyo mandato expira a primeros de marzo, ya anunció que volvería a elegir a Babis, a pesar de las sospechas de fraude con fondos europeos que lo rodean.

El presidente admitió que la formación de un gobierno podría tardar “meses”, durante los cuales el actual ejecutivo minoritario seguiría al frente del país.

Entre los demás rivales de Zeman están el hombre de negocios y autor de canciones de éxito Michal Horacek, el ex primer ministro derechista Mirek Topolanek, el exembajador en Francia Pavel Fischer y el médico y activista Marek Hilser.

Fuente: AFP