Uruguay empieza a vender marihuana estatal en farmacias

El capítulo más ambicioso de la legalización de la marihuana en Uruguay, la venta en farmacias de una producción controlada por el Estado para su consumo con fines recreativos, se hará realidad este miércoles. Se trata del paso final para implementar una inédita ley que reguló el mercado del cannabis en el país sudamericano hace casi cuatro años y que fue presentada como una estrategia de lucha contra las drogas introducidas ilegalmente. Los otros dos capítulos de la norma, el autocultivo de un máximo de seis plantas y los clubes cannábicos, funcionan con normalidad y sin incidentes destacables. Para comprar, el consumidor debe haberse registrado antes y para ello tiene que residir legalmente en el país, lo cual elimina la posibilidad de venta a turistas.

La venta de cannabis “de uso no médico”, producida por empresas privadas en terrenos públicos bajo vigilancia y fiscalización estatal, llevaba varios años en un limbo. La ley fue aprobada en 2013 y desde entonces, el Gobierno se había atascado con el paso previo, el registro para consumidores, que se llevó a acabo el pasado mayo en tras varios anuncios fallidos. Las autoridades han atribuido el continuo retraso de la venta en farmacias a la necesidad de medidas de seguridad. Pero también es sabido que el actual presidente, Tabaré Vázquez (elegido en 2014), no es favorable a la ley votada durante la administración de José Mujica.

La semana pasada, el Gobierno anunció que este 19 de julio comenzaría la comercialización de marihuana en farmacias. Sin embargo, no ha informado todavía de cuáles son los puntos de venta, una información que el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (Ircca) dará hoy mismo. Hasta el momento, solo se sabe que serán 16 los comercios que distribuirán el cannabis en todo el país, de 3,4 millones de habitantes y dividido en 19 departamentos o distritos.

El Gobierno no logró acuerdos con las grandes cadenas de farmacias que aseguraran la llegada del producto a todo el territorio y poder cumplir así con el espíritu de la ley. En total 4.959 personas, según el último dato del Ircca, se inscribieron para comprar la marihuana.

La droga, producida por dos compañías privadas que fueron elegidas en un proceso de licitación pública, se distribuirá en envases de cinco gramos, informó en abril el secretario de la Junta Nacional de Drogas (JND), Diego Olivera, al anunciar la apertura del registro de consumidores legales de cannabis. El Ircca precisa que son flores de cannabis (cogollos) envasadas en estado natural, desecadas, sin moler ni prensar y que se distribuirán dos variedades.

El lunes, la JND mostró en Twitter los envases, de color blanco y azul según el tipo. Llamadas Alfa I y Beta I, en los envoltorios puede leerse “Cannabis variedad Alfa I. Híbrido con predominancia Indica” y “Cannabis variedad Beta I, con predominancia Sativa”, así como los porcentajes de THC, la sustancia psicoactiva de la marihuana. Según el Ircca, “a las variedades índicas de cannabis se les atribuyen efectos psicoactivos que se manifiestan principalmente a nivel físico”, mientras que las sativas lo hacen “a nivel cerebral”. El envase también incluye un apartado de advertencias sobre el riesgo del consumo de marihuana y recomendaciones para su uso.

El lunes, el Ircca informó de que el precio de venta de cada envase de cinco gramos es de 187 pesos, unos 6,6 dólares y 5,7 euros, lo cual establece el precio del gramo en los ya anunciados 1,30 dólares (1,12 euros). Los consumidores inscritos pueden comprar un máximo de 10 gramos a la semana y 40 al mes y sin necesidad de revelar ningún tipo de información personal, ya que solo precisarán su huella dactilar. Según cifras oficiales, hay 63 clubes canábicos en funcionamiento, 6.948 autocultivadores y casi 5.000 consumidores en farmacias. El país suramericano se convierte hoy en el primero del mundo en regular de principio a fin la venta de marihuana para uso recreativo.

Fuente:  Diario El País